La higiene de manos es la medida de salud pública más simple y efectiva para prevenir enfermedades. Es un hábito crucial que debe practicarse de manera correcta y constante.
Para ayudarte a mantener tus manos, las de tus clientes y las de tus empleados seguras, hemos reunido los 5 consejos esenciales que cubren la técnica, los insumos y la frecuencia del lavado. Implementar estos hábitos no solo protege la salud, sino que también refuerza la imagen de tu negocio como un entorno seguro y profesional.
El lavado de manos: un hábito que salva vidas
El lavado de manos adecuado interrumpe la cadena de transmisión de gérmenes y virus. Si bien el lavado parece obvio, la efectividad real reside en la técnica y la duración. Una buena rutina de higiene de manos puede reducir significativamente el riesgo de infecciones gastrointestinales y respiratorias, demostrando que este hábito es, en esencia, un acto de autocuidado y responsabilidad social.
¿Cuál es la técnica correcta para lavarse las manos?
La técnica es tan importante como el uso del jabón. El error más común es no frotar todas las superficies de la mano.
5 pasos esenciales en el lavado de manos
El proceso completo debe durar entre 20 y 30 segundos (el tiempo que toma cantar "Cumpleaños Feliz" dos veces) y se realiza de la siguiente manera:
- Mojar y aplicar: Mójate las manos con agua limpia y aplica suficiente jabón líquido (la cantidad necesaria se obtiene con la dosificación precisa de un dispensador Tork).
- Frotar vigorosamente: Frota las palmas de las manos entre sí para crear espuma.
- Limpiar superficies clave: Entrelaza los dedos y frota el dorso de las manos, asegurándote de limpiar entre los dedos.
- Pulgares y muñecas: Frota el dorso de los dedos con la palma opuesta y no olvides limpiar los pulgares y las muñecas con movimientos de rotación.
- Enjuagar y secar: Enjuaga bien con agua limpia y seca completamente las manos con una toalla de papel Tork de un solo uso. La fricción de la toalla de papel ayuda a eliminar las bacterias restantes.
¿Con qué frecuencia se deben lavar las manos?
La frecuencia debe ser estratégica. Lávate las manos en los siguientes momentos clave para romper el ciclo de gérmenes:
- Después de usar el baño o cambiar pañales.
- Antes, durante y después de preparar alimentos.
- Antes de comer o beber.
- Antes y después de cuidar a alguien enfermo.
- Después de toser, estornudar o sonarse la nariz.
- Después de tocar animales o manipular basura.
- Después de tocar superficies públicas de alto contacto (manijas de puertas, pasamanos, dinero, etc.).
¿Es necesario usar agua caliente para lavarse las manos?
No es necesario. Estudios han demostrado que la temperatura del agua no influye significativamente en la eliminación de gérmenes.
- Lo que sí importa: La fricción del frotamiento con jabón es el factor clave para desprender los microorganismos.
- Mejor usar agua tibia o fría: El uso constante de agua muy caliente puede resecar y dañar la piel, haciendo que sea más propensa a la irritación, lo cual desincentiva el lavado frecuente.
¿Qué tipo de jabón es mejor para una buena higiene de manos?
El jabón líquido es la mejor opción, especialmente si se administra a través de un dispensador:
- Higiene superior: El jabón líquido se mantiene sellado en su cartucho, garantizando que cada dosis sea limpia y no esté contaminada (a diferencia del jabón en barra expuesto).
- Fórmulas amables: Los jabones líquidos y de espuma de calidad (como los de Tork) suelen tener fórmulas con pH neutro y agentes humectantes que cuidan la piel incluso con lavados frecuentes.
- Dosificación controlada: Un buen dispensador de jabón (idealmente sin contacto) asegura que el usuario use la cantidad precisa para la limpieza, sin desperdiciar el producto.