"Por favor, sólo tome uno"

Cómo alentar a los clientes a no desperdiciar

Reducir el desperdicio tiene importantes beneficios económicos, sociales, ambientales y es una prioridad para muchas empresas. Si estás buscando reducir el desperdicio de tu empresa, los clientes pueden ser la clave. Con un poco de estímulo, pueden ayudarte a reducir drásticamente la cantidad de desperdicio que produce tu negocio todos los días a través de acciones simples, como tomar sólo las servilletas que necesitan en lugar de un puñado.
 
Para reducir la cantidad de desperdicio que produce tu negocio, puedes comenzar con estas claves:
 
Educar a los clientes sobre el impacto y las oportunidades.
 
Comparte información para guiar comportamientos que puedan marcar la diferencia. Por ejemplo, la señalización en una cafetería que muestra el desperdicio promedio por visitante podría ayudar a los clientes a ser más conscientes de lo que colocan en sus bandejas. Además, gráficos cerca de los botes de basura que identifiquen qué alimentos y envases específicos se pueden reciclar, son orgánicos o inorgánicos, pueden ayudar a los clientes a tomar decisiones informadas. También, asegúrate de informar claramente a los empleados y clientes de tu necesidad de cumplir con las nuevas reglamentaciones municipales y estatales que exigen los próximos objetivos de cero desperdicios en los vertederos.
 
Incentivar a los clientes para que sean conscientes del medio ambiente.
 
Cuando sea apropiado, busca pequeñas formas de reconocer y agradecer a los clientes por participar en los esfuerzos de reducción de desperdicio. Por ejemplo, una cadena de supermercados organiza un sorteo para compradores que traen bolsas reutilizables, y Starbucks ofrece un descuento cuando los clientes traen su propia taza. Considera implementar un pequeño sistema de recompensa financiera para los clientes que toman medidas para ayudar a tu negocio a reducir el desperdicio y ahorrar dinero.
 
Dar opciones a los clientes
 
Incluye indicaciones en la experiencia del cliente que impulsen las elecciones intencionales. Por ejemplo, capacitar al personal de un restaurante para ofrecer a los clientes medias porciones, la opción de dividir un plato o guardar las sobras (cuando estas opciones estén disponibles). También puedes hacer que los recibos digitales sean el estándar, pero ofreciendo recibos impresos como alternativa.
 
 
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